
La Gracia y Misericordia de Dios: lo que nunca merecimos, pero Él nos dio.
En un mundo que nos exige ser perfectos, exitosos y “suficientes”, el mensaje de Dios sigue siendo revolucionario:
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Efesios 2:8-9
Y añade la misericordia, esa ternura divina que no nos trata según nuestros pecados:
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” Lamentaciones 3:22-23
La gracia es recibir el amor de Dios cuando merecíamos su juicio. La misericordia es que Él nos levante cuando nos hemos caído una y otra vez.
Reflexión para hoy:
En esta era posmoderna, donde todo es relativo, donde “mi verdad” es el nuevo dios y el cancel culture juzga sin misericordia, la gracia de Dios se vuelve más necesaria que nunca. Mientras el mundo nos dice “cancela al que falla”, el Señor nos dice: “Ven como estás, yo te perdono, te limpio y te doy una nueva oportunidad”.
No necesitamos fabricar nuestra propia justicia. Solo necesitamos volver a los brazos del Padre que no se cansa de tener misericordia.
¿Estás cansado de intentar ser suficiente? Hoy su gracia es suficiente para ti.

